El Pais, November 21, 2008

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París escribe una ópera del futuro

  • Sting, Elvis Costello y la española Sylvia Schwartz interpretan un montaje sobre el poder de la música - 'Welcome to the voice' colgó el 'no hay billetes'

Iker Seisdedos

Se pretendía una noche de abrazos y a punto estuvo de acabar a empujones. Sobre las tablas del teatro Châtelet de París, en el estreno mundial de Welcome to the voice, ópera jazz pop en un solo acto para dos leyendas del rock adulto -Sting y Elvis Costello- y orquesta, se citaron ayer los opuestos para una gran aunque desigual celebración de la diferencia.

Allí, resguardados de un viento aceptablemente desapacible llegado del Sena, se vieron las caras la alta y la baja cultura (también conocida como pop), los fans de Police y los estudiantes de violín, el bel canto y los tres acordes rock de toda la vida. "El blanco y negro de la clásica y el color del azar y los accidentes felices de la música improvisada", según Steve Nieve y Muriel Teodori, marido, mujer y autores de la música y el libreto de la obra.

Mezcla el blanco y negro de la música clásica y el color de la improvisación
El montaje llega en un momento propicio: vuelve la lucha de clases

Como era de esperar, la voz de Sting fue bien recibida en París. Welcome to the voice es, no resulta difícil de creer, uno de los tickets de la temporada en la ciudad (donde se representa hasta el 25 de noviembre), por más que muy cerca de aquí la actriz Juliette Binoche ofreciera un espectáculo de danza. No todos los días contempla uno a Sting proclamarse, bien metido en su papel de Dionisio, obrero de ascendencia griega e ínfulas líricas, un "operario llegado del agujero del mundo" que siente a "los dioses y los diablos en paro".

Así que cuando tal cosa sucedió, en los primeros compases de la velada y tras una algo incomprensible introducción en vídeo, se extendió el cosquilleo de las ocasiones únicas, aunque el pelo perfectamente teñido y el buen color de piel del británico (¿recién llegado de su villa de la Toscana?) le restase alguna que otra credencial proletaria.

A partir de ahí, el público, que agotó las entradas hace semanas, se acomodó en sus butacas para asistir al recital del líder de The Police, protagonista absoluto del montaje, y las peripecias que le deparaba una historia "sencilla" sobre el poder de la música en general y la ópera en particular, según proclamaba el programa de mano. A saber, chico, obrero metalúrgico, encuentra a chica, diva de la ópera. Chico cae rendido ante la chica, todo lo que ella representa y él nunca será, y se planta a esperarla cada noche a la salida del teatro. Chico recibe las apariciones de los fantasmas líricos de "Butterfly, Norma y Toscana" y el aguijón de la ópera le pica sin remedio. Y sí, el amor triunfa pese al desgraciado del jefe de policía, un Elvis Costello dramático, emocionante y emocionado.

La escenografía sombría, industrial y algo parca, de Bernard Arnould, era para la pareja de autores (él, inglés, músico de la banda de Costello desde los setenta; ella, escritora y psicoanalista) la culminación de un sueño que acarician desde aquel día de 2003 en que convencieron a Sting de que participase en el proyecto.

La cosa ya tomó forma el año pasado con un disco en el que participaron el genio del pop confesional Robert Wyatt, el cuarteto Brodsky o la célebre soprano Barbara Bonney, además, claro, de las estrellas que ayer sí se subieron al escenario de Châtelet.

El montaje llega tras una década de trabajo y en un momento propicio; este invierno del descontento, cuando asuntos como la lucha de clases recobran la actualidad perdida. No sólo eso, al verle penar por las tablas del Châtelet no costaba imaginar a Sting construir los mohines de Dionisos con un espejo en una mano y un periódico económico cuajado de malas noticias sobre el paro en la otra. ¿Cuál es la receta de la obra para la refundación del capitalismo?: "La voz humana, la verdadera salvación del hombre", como dijo Sting al prinpio.

Unos y otros (incluida Sylvia Schwartz, la desconocida y sin embargo aclamada soprano española, la amada en cuestión, que ni hizo olvidar a Bonney y, esto le honra, ni tan siquiera lo intentó) se movieron sobre un fondo musical con algo de jazz, mucho de autorreferencia, su punto de disonancia y algún momento pop memorable. Una mezcla que por encima de a los musicales góticos o a las óperas rock con sus interludios interminables, recordaba a Kurt Weill y a los olvidados discos de Michael Mantler y Carla Bley de los setenta. Y podría contar, como algún crítico ha señalado, como un posible camino para la ópera del futuro. Al menos la que se encuadra en la categoría de "la fusión" que proclaman sus autores. Del abrazo. O de empujón, como a ratos sucedió a noche, cuando la cosa no funcionaba a la manera de las primeras citas.

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El Pais, November 21, 2008


Iker Seisdedos reviews Welcome To The Voice on Thursday, November 20, 2008 at Chatelet Theatre, Paris, France.


Paris composing an opera of the future

  • Sting, Elvis Costello and Spaniard Sylvia Schwartz interpret a performance on the power of music - 'Welcome to the voice' is sold out

English via Google Translate...

Hugs overnight intended end and nearly pushed. On stage at the Châtelet Theater in Paris, at the world premiere of Welcome to the voice, jazz pop opera in one act for two adult rock legends - Sting and Elvis Costello and orchestra, was quoted yesterday opposites for a large but uneven celebration of difference.

There, sheltered from wind reached an acceptably unpleasant Seine, the high sides and low culture (aka pop), Police fans and students of violin, bel canto and the three-chord rock were all lifetime. "The classical black and color of chance and happy accidents of improvised music and white," according to Steve Nieve and Muriel Teodori, husband, wife and authors of the music and the libretto of the work.

Mix black and white classical music and improvisation colour
The assembly comes at a propitious moment: the class struggle becomes

As expected, Sting's voice was well received in Paris. Welcome to the voice is not difficult to believe, one of the tickets of the season in the city (where it runs up to 25 November), though very nearby actress Juliette Binoche offered a dance. Not everyday one contemplates Sting proclaimed, well into his role of Dionysus, Greek descent worker and lyrical airs a "hole operator reached world" feels "the gods and devils unemployed."

So when such a thing happened in the early stages of the evening and after an incomprehensible something video introduction, the tickle of the only times extended, although the hair perfectly dyed and good skin color of the British (New Arrival his villa in Tuscany?) refutes his occasional proletarian credentials.

From there, the public, which sold out weeks ago, settled into their seats to attend the recital of the leader of The Police, absolute protagonist of the assembly, and the adventures they had in store "simple" story about the power of music in general and opera in particular, as proclaimed playbill. Namely, boy, metalworker, find a girl, opera diva. Chico falls, given to the girl, everything she represents and he never will be, and plan to wait every night outside the theater. Chico receives the apparitions of ghosts lyric "Butterfly, Norma and Tuscany" and the sting opera hopelessly itchy. And yes, love triumphs despite the miserable police chief, an Elvis dramatic, exciting and excited Costello.

The dark, industrial and somewhat sparse scenery, Bernard Arnould, was for the pair of authors (him English musician Costello band from the seventies, she, writer and psychoanalyst) the culmination of a dream cherished since that day in 2003 when they convinced that Sting participate in the project.

The thing already took shape last year with an album with the confessional pop genius Robert Wyatt, the Brodsky Quartet and the famous soprano Barbara Bonney, besides, of course, the stars themselves who yesterday took to the stage of Châtelet and participated.

The assembly comes after a decade of work and at a propitious time; this winter of discontent, when issues such as class struggle regain lost today. Not only that, to punish him for tables Châtelet not hard to imagine Sting build grimaces of Dionysus with a mirror in one hand and a business newspaper studded bad news about unemployment on the other. What is the recipe book for the refounding of ?: "The human voice, true salvation of man" capitalism as the principal Sting said.

Everyone (including Sylvia Schwartz, the unknown and yet acclaimed Spanish soprano, beloved in question, nor did forget Bonney and this is honoured, or even tried) moved over a musical background with jazz, a lot of self-reference, point of dissonance and pop some memorable time. A mixture above the Gothic music or rock operas with their endless interludes, Kurt Weill remembered and forgotten discs Michael Mantler and Carla Bley seventies. And I could tell, as one critic noted, as a possible way for future opera. At least that falls in the category of "fusion" that proclaim their authors. Embrace. Or push, and at times succeeded night when it did not work the way the first few dates.

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